Seguridad para segundas residencias

A pocas semanas del inicio de un nuevo “curso” son muchas las familias que están disfrutando de sus últimos días de vacaciones y reponiendo fuerzas para empezar el mes de septiembre con energías renovadas. Es por eso que nos parecía interesante ocupar el artículo de este mes para hablar de un tema que a más de uno le puede suponer un quebradero de cabeza: la seguridad en segundas residencias.

En España se calcula que más de 6 millones de hogares cuentan con una segunda residencia, normalmente en zonas costeras, para disfrutar de los días de descanso. Durante los meses de verano estas viviendas se llenan de familiares y amigos, pero durante el resto del año permanecen cerradas, y deshabitadas y es entonces cuando hay que reforzar la seguridad de estos inmuebles ya que es en estos largos periodos de desocupación cuando aumenta el riesgo de producirse daños por accidentes o allanamiento.

 

¿Qué consideraciones debemos pues tener en cuenta para proteger nuestra vivienda vacacional?

Los dos mayores riesgos a los que se enfrenta una vivienda vacía durante largas temporadas son el robo y la ocupación. Este último caso es especialmente preocupante para los propietarios ya que en muchas ocasiones la lentitud de los procesos judiciales y los procedimientos policiales pueden alargar la situación de ocupación ilegal durante meses. Y es que mientras la ocupación de una vivienda habitual puede tratarse como un allanamiento de morada, la ocupación de segundas residencias se trata como un delito de usurpación de bienes inmuebles cuya pena es inferior.

En cuanto a robos, en España se registra un robo a vivienda cada poco más de un minuto y el coste medio de los daños causados suele rondar los 1.500 euros. Muchas de estas segundas residencias no suelen contar además con un buen seguro de hogar que minimice daños por lo que ante un allanamiento los propietarios suelen encontrarse  bastante desamparados.

Es por ello que, aunque muchos propietarios optan por confiar la seguridad de su segunda vivienda a algún vecino o amigo que resida cerca, como nos demuestra la estadística en la mayoría de los casos no suele ser suficiente.

 

¿Qué hacer entonces?

Primero, y aunque pueda parecer evidente, en estos casos contar con un buen sistema de seguridad es fundamental y no viene mal recordarlo. Al ser viviendas que pasan mucho tiempo totalmente deshabitadas es importante contar con sistemas, como los Never Alone de Segurma, que cuenten con una serie de características mínimas pero indispensables en la seguridad de viviendas deshabitadas:

  • Alarma conectada con central receptora 24 horas al día.
  • Detectores de movimiento, elementos de detección avanzada y antiintrusión con los que poder anticiparse a cualquier intento de robo.
  • Sistema de cámaras y videovigilancia que nos permitan ver qué ocurre en el interior de la vivienda desde cualquier lugar a través de nuestro dispositivo móvil.

En segundo lugar, otro factor importante a tener en cuenta y que puede ahorrarnos disgustos es tener en consideración que los suministros. El gas o la electricidad deben quedar cerrados durante nuestra ausencia. No obstante, en el caso de instalar un sistema de seguridad, éste debe contar con una fuente de alimentación alternativa por lo que es recomendable que un técnico especializado dote al cuadro eléctrico de nuestra vivienda de una derivación específica para mantener nuestros sistemas de seguridad totalmente operativos mientras lo demás permanece desconectado.

Tercero: la domótica puede ser un poderoso aliado. Con elevadores automáticos de persianas, sistemas de riego o luminarias exteriores que se enciendan y se apaguen a determinadas horas del día podemos añadir un componente disuasorio al tiempo que minimizamos también el efecto de vivienda vacía.

Por último, en cuarto lugar y aunque se trata de una medida extrema sólo para casos muy concretos, existe la posibilidad de contratar un servicio de vigilancia presencial especializada. Este tipo de servicios permite proteger nuestro inmueble a través de visitas de control por parte de personal de seguridad cualificado que comprueben que todo está en orden.

 

Como veis, las soluciones de seguridad para este tipo de viviendas son diversas y contar con una empresa de seguridad como Segurma que estudie cada caso y  ofrezca una solución a la medida del cliente es más que aconsejable cuando nuestra residencia va a quedar vacía durante mucho tiempo. Una pequeña inversión puede ofrecernos mucha tranquilidad.